Publicado en exploración teórica

Plástica viva, muerta y potencial.


Disertar acerca de la función de la obra de arte pictórica es algo que me ocupa constantemente, pues me encuentro influenciada de los medio de consumo. No me gustaría entrar en detalles acerca de si una obra es arte o no lo es, pues es sabido que para dilucidarlo habría de citar referencias estéticas que me permitirían ilustrar el concepto; y como esto no pretende ser una tesis sino solo una charla, pongámonos cómodos.

¿Una obra viva es obra de arte?, ¿qué es una obra muerta?, ¿existen obras potenciales?
Una “obra de arte viva” es desde mi perspectiva, aquella que por su contenido lleva al consumidor visual a un estado de gracia. Pero ¿cuando la obra es viva?. Si la función de la obra de arte es encontrar al otro y transmitir el estado de gracia, entonces, la obra esta viva. Pero para estar viva esta obra, como todo ser viviente, debe mantenerse en un respiración constante.
Las obras de arte de los museos se asemejan a la vida que llevan los viejitos sabios: solo se van a visitar cuando se va a aprender o a admirar algo especifico de ellas. Su vida es intermitente, su respiración no es constante pues pienso, cuando se cierra y se abre el museo, cuando se guardan y se exhiben, cuando viajan y se quedan.
Las obra de arte que se encuentran en los talleres de los artistas, son como la vida de los bebés y de los no nacidos. Su vida se encuentra en estado de absorción y potenciación, su respiración es abundante por la energía que se requiere para mantener un futuro.
La obra de arte que se encuentra en las casas y/o habitaciones donde los seres humanos nos encontramos, es una obra viva en plenitud. Su disposición es constante y fluida.
La obra de arte muerta es aquella que se encuentra fuera de la circulación, fuera del ambiente. Es aquella que necesita de tanta justificación por parte de la teoría, que pareciera que su vida depende de un respirador artificial.
Sin embargo hay que tener mucho cuidado de calificar una obra de arte como muerta y enviarla al paredón de la eutanasia; pues también existen obras de arte en potencia.
La obra de arte en potencia es aquella que se encuentra en estado de hibernación, es una obra de arte que vive plenamente y que su respiración se mantiene por una extraña fuerza interna. En la historia ha habido muchas obras “hibernantes” que han provocado los grandes cambios en los paradigmas plásticos. Como ejemplo pienso en la obra de Van Gogh como potenciación de las obras expresionistas, en la obra de los primeros impresionistas, las obras de los primeros tachistas gestuales (Jean Bazaine) , o las primeras obras action painting. Y para concluir creo que es importante mencionar que este tipo de obra que se encuentra en potenciación puede llegar a morir si por algún motivo algún neófito con aires de grandeza pretendiera darle mate.

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